jueves, 27 de noviembre de 2008

con las canícas brillantes de tanto llorar, parafraseó a LeCobusier y le sobornó con palabras que se las lleva el viento: "gracias a ti, aprendí a volar"

alf...arero

porque me duele el brazo derecho y me compro una nariz de goma, el despertador suena a las veintitrés cuadrado azúcar.La abuela no sabe qué tejer más; si el teclado de franela o el soponcio que me va a dar de poliéster.Mi tos sigue adquiriendo vida propia y mis dedos dejaron de inventarse palabrejas que nadie entendía.Y yo, sigo esperando tu vuelta.(aunque mi cuento esté en la espera)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

MI tos suena seca y el chicle de clorofila sabe a boca.
Yo no pido mucho.
Sólo un par de besos dorados.
Tres caricias en la plaza de Sanata Ana y,
un único orgasmo en el umbral de lo divino.
Y aunque suene egoista,
te mereces estar así.Nublado.Gris.
Me da miedo
un día entrar aqui, y que no estés.

martes, 18 de noviembre de 2008

me dejé el botón en el abrigo que olvidé en tu casa.Quiero el botón sin el abrigo

viernes, 14 de noviembre de 2008

cuando parece que todo cobra sentido, a mi cabeza le da por contagiarse de música estraña y garitos indies...viva el mundo capitalista!!!!equisdé...

(me hizo gracia...y te lo he copiado)

cuándo concatenamos???
http://www.youtube.com/watch?v=EgituyxhyO8

quizá el tiempo me sienta de maravilla

martes, 4 de noviembre de 2008

esto es personal y no deberías leerlo.
En días como estos, Jimena se apodera de mi clítoris.
Ella es sucia y proclibe a los coitos freudianos.
Yo soy frígida y no sé de lo que hablo.

sábado, 1 de noviembre de 2008

siento habertelo copiado...

d
da
dam
dame
dame d
dame de
dame de l
dame de le
dame de lee
dame de leer!!!
un simple guiño de ojos, puede ser el desencadenante de que te conviertas en la mujer más segura del mundo.Y lo eres.
Aveces, tirarse al vacío es lo mejor.
Quién me dijo que no iba a ser feliz durante los meses que duró nuestro verano.
A veces, tirarse al vacío se convierte en una costumbre.
Hoy veo que estás feliz y que quizá era lo que necesitbas, viajar a Florencia y darte cuenta de que sí la querías tanto como yo créia que te quería a ti.
A veces, tirarse al vacío es lo último que haces.
A veces, tirarse al vacío, no es la opción.