nunca antes me habías llegado a parecer tan insignificante.
tu pelo no tiene el mismo brillo que solía tener cuando te rascaba la cabecita mientras leías algo malo o bueno sobre mi pecho.
mi pelo, en cambio, tiene más brillo del que parecía cuando te observaba en momentos incandescentes.
las manos me temblaban con solo pensar que ella estaba con nosotros, en la misma habitación.el pulso se me aceleraba, y sin embargo, pasado todo este tiempo recuerdo la película (con acabose) con tonalidades españolas y con acento de Ricardo Darín.
Me apetece viajar contigo, a ser posible en un Passat azulado con asientos calefactables, pero a una temperatura baja, que ya sabes que se te calienta el culo que da gusto.
Mañana mismo me apunto a danza del vientre.
Buenas noches y buena suerte.