lunes, 29 de junio de 2009

Hoy, he estado en el Ateneo de Madrid con Benedetti.Bueno, puede ser que no concretamente con Mario, pero ha sido como si todos los poemas los recitase él.Toda esa melancolía, todo ese tono Uruguasso, ha sido representado de maravilla por los pocos actores que decoraban la escena.Nunca había entrado en el Ateneo, pero sólo la sensación de verme rodeada de toda esa espiritualidad cultural me estaba removiendo hasta lo más insensitivo de mi cuerpo.
Gracias a Lara, he conocido esta noche a gente rara, de esa que con sólo mirarte sabes que tiene una historia detrás tremebunda...y después hemos terminado en el café central, cerrando la noche con un acelerado y selectivo jazz moderno.

Noche diez para un lunes 29

1 comentario:

Torontola dijo...

dios
el central
q u e
envidia