miércoles, 22 de julio de 2009

No estoy borracha

Una vez, lei por ahí que lo más bonito no son los principios, sino los "y continuará..." Hoy, después de haber disfrutado de una magnífica velada con mi príncipe encantador particular, me doy cuenta de que es cierto.Durante todas mis relaciones amorosas, me he dedicado a contar uno a uno los días que nos unían, sin darme cuenta de que realmente estaba viéndolo como un milagro, el que durante ese día la relación no se hubiera roto. Por eso, soy totalmente virgen en este tema de las relaciones "largas" y lo mejor de todo es que aún me sigo dejando llevar por ese olor y ese velo de sensaciones que nos rodean.No me permito el lujo de contar los días que llevo contigo, porque sencillamente pasan los días, uno detrás de otro.Y tengo esa tranquilidad que solo el amor sabe dar, el amor del respeto y del compañerismo, porque al fin y al cabo, aunque las relaciones duren o no, creo que debiéramos verlas como un compañero que te encuentras en tu camino y que compartes parte de ese camino con esa persona.
Me estás haciendo disfrutar de nosotros, de ti y mejor si cabe, de mi.Tengo continuamente la sensaciónde no estar perdiendo el tiempo, de ser relamente dueña de mi juventud y de mi vida, que soy libre, pero que comparto infinitas cosas (tangibles y no) contigo.Me dejas meterme en tu vida, me dejas que abuse de ti, y eso es lo que más feliz me hace, aunque suene egoísta: y es eso, no eres celoso de tu intimidad, pero si lo eres de la nuestra. Te podría dedicar tantas poesías, tantas canciones, tantos brindis...tantos te quieros, que no cabrían entre tus sábanas...