La llave entró de una vez.Desde el momento en que penetró la cerradura, la casa, por dentro, aceleró los meses y el reloj se puso a día 2 de Noviembre de 2009.
El abuelo desapareció, y todas sus cosas con él.
Mi padre pasó primero y yo después.Me arrepentí de no llevar flores a mi abuelo por los Santos,pero la sensación de estar en ese momento en su casa, me invadió y decidí no dejarme llevar por los sentimientos...qué equivocación...
Pasé el dedo por la mesa del salón y casualmente no había polvo.Durante siete meses, la casa había permanecido cerrada y los ácaros, no había aparecido.El pasillo olía exacamente igual que aquella navidad en la que la abuela ya no reaccionaba igual.Por fin llegué a la habitación en la que él había vivido los últimos años de su vida.Sólo.Dormía solo, sin la compañia de ninguna mujer.Sólo de sus recuerdos, y alguna vez, de una borrachera tonta.
Al llegar al humbral de la puerta, el sol me deslumbró y giré directamente a la habitación.En la cama, sólo había un habitante; su boina.Lloré.
Al cerrar la puerta, y volver a introducir la llave en la cerradura, el abuelo y todas sus cosas volvieron.
1 comentario:
Comprendo el sentimiento.
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