jueves, 11 de septiembre de 2008

Después de siete horas de magnífico sueño, todavía dormida y remoloneando, convenciéndome a mí misma de que me tengo que levantar, pero no puedo...me dispongo a dar la vuelta, como un pollo al horno, cuando esa voz...Esa voz angelical de niña bonita: rubia con tirabuzones de muñeca de porcelana, los ojos azules, claros, que traspasan con frialdad y a la vez con inocencia e ingenuidad, los mofletes rosados...signo de su buena alimentación me despierta con gritos...
La niña parece una muñeca...parece buena...pero realmente en su interior es una fiera...el mismísimo Lucifer.Un demonio con poca experiencia y que disfruta jodiéndome el sueño...



Me encanta ese nombre...Lucifer.Tenía que meterlo en algún sitio...