miércoles, 17 de septiembre de 2008

NO sé qué título poner

Parecía que no se iban a ir nunca, pero al fin, esos días de irse a a la cama con los ojos hinchados para seguir inflándolos con lágrimas saladas, se fueron.
Mi aspecto era hoororoso.Era un yonqui de la tristeza.Deambulaba por mi casa sin saber qué hacer.
Mentira.

Sabía qué tenía que hacer pero las piernas y mis brazos eran del plomo más pesado que ha existido jamás.La cara demacrada y con ganas de mirarme al espejo y verme fea.No sentirme mujer.Solo pegarme mi chute de lloros con mocos.Y como una yonqui cualquiera me quedaba en la cama tirada, a esperar que pasara un día, y otro y otro...Vale, quizá ha pasado mucho tiempo, pero me apetece compadecerme de mi misma.

Y ahí va la sombra de la yonqui de l a tristeza...

1 comentario:

Alf. dijo...

this post makes me happy